noviembre 07, 2006

Minificciones

Del ochenta

Jadeando, llegó al bar, con sangre seca en la mejilla izquierda y un garrote en la mano derecha. Hablaba de muertos, de una revolución o un golpe de estado, de mujeres violadas, de niños secuestrados, de hombres torturados y asesinados, y de lo mucho que había disfrutado haciendo eso.




Izquierdazo

Sostuvieron la mirada fríamente. El odio se comunicaba a través del hilo invisible que unía las cuatro pupilas. Juan, sin poder contenerse, lanzó el primer golpe. Al día siguiente, con un fuerte dolor en la mano izquierda, tuvo que emprender la costosa tarea de reponer el espejo.





El artillero

Jamás lo vimos venir, simplemente apareció al lado de todos. Jamás lo vimos irse, simplemente ya se encontraba en otro lugar. Yo apenas pude hablar con él; “Me llamo Víctor Hugo”, me dijo, o al menos eso creo recordar. En realidad, nadie se preocupó por él, salvo aquellos estudiantes de medicina que aprovecharon muy bien su cuerpo.




Trabajo rutinario

…se bajó del taxi, con prisa mal disimulada, y avanzó hasta la avenida más próxima para abordar otro. Saludó al taxista amablemente, y éste le respondió de igual forma. Le indicó a dónde debía trasladarlo y acordaron un precio. A las pocas cuadras, aprovechando la oscuridad de una calle, aprisionó el cuello del taxista con una cuerda hasta exprimirle el último soplo de vida. Le registró los bolsillos y buscó en la guantera, reuniendo, moneda a moneda, la renta que el taxista había hecho durante la jornada. Luego, se bajó del taxi, con prisa mal disimulada, y avanzó hasta la avenida más próxima…


¿Veneno para quién?

Mientras los parientes y amigos de Inés velaban su gélido cuerpo -maldiciendo la existencia del raticida y tratando de comprender por qué había tomado la fatal decisión de suicidarse-, en un país del norte, un grupo de minúsculos científicos, de largas colas y gruesos bigotes, se congratulaban por el genial invento.

14 comentarios:

  1. aun queda mucho por digerir de estas líneas...

    Hoy sentí que empecé a talar árboles en el bosque de la relatividad.

    Realmente sigue siendo complicado hablar de las ironías de la vida... del jardín de rosas junto al río o el desierto de la supervivencia.

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  2. la cruda realidad azota con su látigo a todos los que no la quisieran ver tal cual es, disfruta de cada momento durante su entrada triunfal de las miradas que se posan sobre ella perplejos deseando que todo fuese mentira...

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  3. Sugerente, cotidiano, histórico, profundo... Desde el actor, desde el cómplice y desde el espectador.
    Bien logrado... no me esperaba nada menos. Así salen las cosas cuando uno tiene su Esti(do)lo.

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  4. Bueno, Madeleine, ojalá no te indigestes, me sentiría culpable.

    ¡Caraspas! Sakura, sólo te puedo decir que tu comentario es tan profundo que... no lo entiendo.

    ¡Yaaaaaaaaaaaa!

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  5. Marco, gracias por el comentario. Habrá que esperar que, efectivamente, algún día tenga un estilo propio y, lo más importante, que luego no se diga: "Carajo, su estilo se ha estido".

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  6. Si me dieran a elegir por una de las minificciones que más me ha gustado, escogería la de "Trabajo Rutinario". Me encanta el hecho de que el relato no tenga principio ni fin, que sea como un círculo, como una rueda infinita, bueno, hasta que atrapen al cogotero en todo caso.

    Y en cuanto a lo del estido - estido, siempre me acuerdo de Don Julio, el portero de un del edificio donde vivía. Como una época yo era la tesorera del edificio, Don Julio siempre tenía que informarme sobre cualquier cosa que pasaba, y siempre se reportaba:
    DJ- "...Señora Vania, el este...
    V- qué este Don Julio
    DJ - El éste pues... del garage esa cosita...
    V- a ya vamos a ir a ver ahorita. Qué ha pasado con eso
    DJ- Siá estido...

    Y bueno, al final yo terminaba entendiendo todos sus estes de acuerdo al tono de voz y a cómo movía sus manos, un chiste, así que un ESTE no era lo mismo que un este.

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  7. Che muy buenas las minificciones, de hecho me engañaste porque me senté.. me puse cómoda como si estuviera en el cine, pero claro cómoda para leer.. y esperaba más minificciones, pero como eran "mini".. terminaron y dije... ¿y.. no hay más??

    Otra!!, otra!!!
    ¿continuarán las mini?... la del izquierdazo me pareció muy ingeniosa.

    Saludos!! como vos decís, desde gaucholandia jeje

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  8. Qué buenas historias! No es nada fácil sintetizar. Y decir tanto con pocas palabras...

    Mis respetos.

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  9. Gracias, Cápsula. Y tienes razón, "estido" es un verbo mágico. Se lo puede aplicar a cualquier situación, en cualquier contexto y cualquier intención, y siempre se entiende lo que implica.

    Puuuucha, Lilian, mil disculpas por haberte dejado con las pipocas en la mano. Pronto publicaré otras minificciones. Paciencia y gracias.

    Cristibel, tienes razón, no es fácil sintetizar, de hecho, me cuesta mucho más ecribir un microcuento que un cuento convencional. "La economía del lenguaje", decía Borges, refiriéndose al valor de las palabras y la importancia de no desperdiciarlas sin motivo. Cuando uno lee un cuento de Borges, deja la sensación de haber leído 25 páginas, pero en realidad sólo se leyeron tres o cuatro. Ese viejo era un genio.

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  10. Ben lindo siempre el del raticida. Realmente geniales las mini ficciones. Felicidades che. Un abrazo.

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  11. Gracias, che, vero, emoshon me causa tu comentario. Heyde seguir así, shempre, escribiendo para que me los leyas...

    ¿y por qué estamos "hablando" así?

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  12. jajajajajajajajaja si me escucharas hablar estido, notarías mis múltiples cambios de "estilo" al hacerlo. Todo mal

    Por cierto, creo que no estás en la tropa, pero el sergrito ha subido su nuevo temita a un gmail para aquellos que se lo habían pedido. Si no tienes el dato del gmail, yo te lo puedo dar.

    Esito sería. Un abrazo

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  13. Vero, me llegó el mail con el tema. Pero, como ya le conté al Sergio, me di modos de grabar la canción desde su blog y después editarla, de tal forma que "mi" versión está mucho mejor y lista para ser puesta a la venta.

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  14. Me encantaron...todos, pero Izquierdazo se lleva el premio.
    Comunico mi admiración nuevamente, el talento es evidente.
    Slds.

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