septiembre 01, 2006

El principio



En el séptimo día Dios descansó.

Tenaz obra que coronó con un bostezo

dejando escapar una lágrima

inmenso martillo acuoso que horadó la tierra.

Así naciste,

de un no llanto,

Chuquiago Marka.

3 comentarios:

  1. Muy hermoso realmente. Ya sé cómo explicarles a mis hijitos de qué tamaño es Dios: una ciudad entra en la huella de una lágrima suya.

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  2. ¡Puuuuucha! Gracias. .... ¿Qué más? Sólo gracias.

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  3. Realmente, que hermosa entrada, no sé como pude dejarla pasar desapercibida.

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